En las últimas dos décadas, hemos sido testigos de una explosión en los avances de las tecnologías de reproducción asistida. Esto incluye FIV (fertilización in vitro o IVF) y las apasionantes opciones terapéuticas recientemente desarrolladas como ramificaciones de FIV.  El Sher Fertility Institute, NY, ha sido un centro activo y prolífico desde la introducción de estas técnicas. Estamos entusiasmados con nuestro éxito clínico y nuestro crecimiento constante, siempre llevados a cabo en un ambiente amigable donde la pareja infértil puede someterse a un diagnóstico y tratamiento en forma personalizada y con las últimas técnicas de vanguardia.

No hay duda de que, gracias a la comprensión de obstetras, ginecólogos y endocrinólogos de la reproducción, sumado a la curiosidad del público en general, cada vez más parejas llegan al escenario de IVF más temprano y en mayor cantidad.  Pero se necesita hacer más.  Es fundamental que nos aseguremos de que las mujeres que intentan concebir y que no tienen éxito en los primeros 6-12 meses (según la edad), consulten de inmediato o se refieran a un especialista en reproducción. Esto es importante debido al efecto a veces no reconocido del paso del “reloj biológico“. Los pasos de diagnóstico no deben posponerse y, en general, en un período de un mes, todos los exámenes pueden y deben completarse, y el tratamiento podría comenzar inmediatamente, según corresponda a las circunstancias individuales. Si bien existen opciones de baja complejidad que pueden ser exitosas (como la inducción de la ovulación, IUI), la FIV es, por lejos, la mejor opción terapéutica, ya que brinda las tasas de éxito más altas por ciclo de tratamiento. La advertencia es que el éxito (es decir, el logro de un nacimiento vivo y sano) depende principalmente del estado de la reserva ovárica y del fuerte impacto negativo de una edad femenina avanzada.

Como resultado y extensión de FIV, la congelación de embriones y la congelación de óvulos mediante la novedosa técnica de vitrificación han sido validadas en términos de seguridad (bajos riesgos) y eficiencia (tasas de embarazo). Esto ha llevado al concepto de preservación de la fertilidad, un nuevo camino dentro del arsenal de las técnicas de reproducción asistida que se enfoca, por un lado, en ayudar a las mujeres y hombres en edad reproductiva que están a punto de someterse a un tratamiento contra el cáncer a entender sus riesgos de infertilidad y posibles opciones de tratamiento. La FIV con congelación embrionaria o de óvulos, es la terapia recomendada en este momento para estas situaciones en las mujeres, mientras que el congelamiento de semen está indicado para los hombres, antes de la implementación de las terapias oncológicas. Por otro lado, este concepto también se aplica a las mujeres sanas que desean retrasar la procreación por motivos sociales y/o laborales. La demanda de esta opción ciertamente continuará aumentando, y la congelación de óvulos ofrece una “detención” del tic-tac del reloj ovárico mientras se mantiene el potencial de fertilidad.

Finalmente, la posibilidad de diagnosticar con precisión enfermedades genéticas y cromosómicas letales en etapa embrionaria es también una realidad (diagnóstico genético o cromosómico antes de la implantación –PGD y PGS), al igual que lo es la banca de embriones y óvulos para uso futuro. Dentro de este escenario prometedor, nuestros esfuerzos continúan encaminados a introducir nuevos avances científicos y tecnológicos siempre fundados sobre una base científicamente sólida y ética y dedicada a servir a la sociedad en su totalidad.